Comandos de obediencia que debes aprender antes de entrenar a tu perro a obedecer

Los comandos de obediencia te permiten conectarte con tu perro y son el foco de los fundamentos básicos del entrenamiento del perro. Tu tono de voz, gestos y lenguaje corporal determinan si tu perro puede entenderte y responder en consecuencia. Un buen comando puede enviar a tu perro a la acción. Un mal comando solo conducirá a la frustración. En definitiva, todo depende de cómo lo digas. Por esta razón, antes de comenzar, necesitas entrenarte tú y aprender. Aquí te explicamos cómo hacerlo.

Tono de voz

Los perros son excepcionalmente buenos para captar sutilezas en el sonido, por lo que el tono de tu voz es tan importante cuando le das una orden de entrenamiento al perro. Cuanto más vivo sea tu tono, más fácil será para tu perro comprender tu intención y responder en consecuencia.

Usa tonos bajos para correcciones y comandos sin movimiento

Una voz baja y profunda hace que las correcciones y la disciplina sean más efectivas. Tu perro puede entender lo que quieres solo por la entonación. Además, el uso de un tono de voz más bajo para los comandos básicos de entrenamiento del perro, como sentarse, permanecer y acostarse, ayudará a transmitir a tu perro la idea de permanecer inmóvil.

Usa tonos más altos y más excitados para elogios y comandos activos

Si estás entusiasmado con tu perro, él también lo estará. Puedes usar tu voz como alabanza sin depender de golosinas. Use una voz excitada para dar órdenes de obediencia activa como venir o irse como una pista de que tu perro necesita moverse para cumplir.

Trata de variar el tono de su voz con diferentes comandos de entrenamiento del perro para ver qué funciona mejor para tu perro.

Voz y gestos versus tacto

Si tocas a tu perro al mismo tiempo que le das una orden, por ejemplo, empujando su espalda para enseñarle a sentarse, le vas a dar señales contradictorias. El sentido del tacto siempre será más importante para tu perro que el sonido de tu voz. Asociará el toque en su trasero, en lugar de la palabra “sentarse”, al acto de sentarse y tendrás que entrenarlo dos veces; una para sentarse cuando presionas su trasero y otra vez para sentarse para el comando verbal. Tocarlo para enseñar comandos también hará que las respuestas de tu perro sean menos confiables cuando esté sin correa.

Haz que tus comandos de obediencia sean comprensibles utilizando solo tu voz y gestos con las manos siempre que sea posible. Tu perro recordará los comandos más rápido y escuchará mejor ya que tiene que concentrarse en ti para recibir señales de entrenamiento. Esto es importante durante la primera fase del entrenamiento básico del perro cuando su perro aprende el significado de un comando.
Consejos para un entrenamiento efectivo del perro

Aquí hay algunos puntos a tener en cuenta al dar órdenes durante los principios básicos del entrenamiento del perro:

Mantén los comandos claros y concisos

Si tu perro no puede escucharte o entenderte, no puede obedecer. Mantén los comandos de obediencia cortos y claros. Entrena una respuesta particular a una palabra específica y usa solo esa palabra.

No repitas los comandos ni pidas una respuesta

El comando no es “¡Por favor siéntate!”. Es “¡Siéntate!”. Repetir órdenes o pedir una respuesta hace que tu perro te desconecte y socava tu autoridad, lo que puede conducir a problemas de comportamiento.

No órdenes a menos que puedas hacer que tu perro obedezca

No le pidas a tu perro que haga algo. Aprenderá rápidamente que seguir las instrucciones es opcional. Haz que cumpla cada orden de obediencia que le des.

Dar comandos es esencial para los principios básicos del entrenamiento del perro, pero también debes aprender a escuchar a tu perro. Depende de ti determinar qué métodos y técnicas resaltan el verdadero potencial de tu perro. De eso se trata el arte del entrenamiento de obediencia.